Miguel Hernández (Orihuela, 1910 - Alacant, 1942), poeta y dramaturgo de gran importancia para la literatura española del siglo XX. De origen humilde y autodidacta publicó sus primeras poesías en diversas publicaciones locales como El Gallo Crisis aunque, después de dos estancias en Madrid, se relacionó con otros escritores propios de la Generación del 27 que le facilitarán el acceso a revistas como Cruz y Raya, Caballo verde para la poesía y Revista de Occidente. Generacionalmente Hernández pertenece a la Generación del 36 aunque mantuvo más proximidad con la generación anterior y, según palabras de Dámaso Alonso, es considerado como un «genial epígono de la Generación del 27». Durante la Guerra Civil, dadas sus tendencias comunistas, se alistó al bando republicano, fue comisario de cultura del batallón de El Campesino, y colaborador de El Mono Azul, Hora de España y Nueva Cultura. Durante años, fue perseguido él y su obra. Finalmente, muere en la prisión alicantina a los 31 años de edad.
Jaume Cabré i Fabré (Barcelona, 1947- ), escritor y guionista catalán, licenciado en Filología Catalana por la Universidad de Barcelona, catedrático de enseñanza media en excedencia y profesor en la Universidad de Lérida, es miembro de la Sección Filológica del Instituto de Estudios Catalanes. Durante muchos años ha compaginado la escritura literaria con la enseñanza. También ha trabajado en la guionización televisiva y cinematográfica. Su trabajo literario está centrado en la novela y el relato; pero también ha publicado teatro y un par de libros de reflexión sobre la escritura y la lectura. Además, colabora con la prensa escrita, principalmente con el diario Avui. Ha recibido los principales premios de la literatura catalana en obra inédita y obra publicada, así como el Premio de Honor de las Letras Catalanas, otorgado por Òmnium Cultural, por el conjunto de su obra y trayectoria.
José Saramago (Azinhaga, 1922 - Lanzarote, 2010), escritor y periodista, en su juventud militó en el Partido Comunista portugués y formó parte activa de la mítica Revolución de los Claveles. Sus obras destacan por la denuncia de los males de la sociedad actual, llevando al extremo algunos de los casos para analizar que pasaría y ponerlo de relieve. Siempre hay algún protagonista que se oposa a dejarse llevar, es el arquetipo del heroe. Su estilo es de frases largas, con una puntuación propia. La novela El Evangelio según Jesucristo, 1991, lo catapulta a la fama a causa de una polémica sin precedentes en Portugal (que se considera una república laica), cuando el gobierno veta su presentación al Premio Literario Europeo de aquel año, alegando que "ofende a los católicos". Como acto de protesta Saramago abandona Portugal y se instala en la localidad de Tías en la isla de Lanzarote (Islas Canarias). Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en el año 1998.